No fue fácil escribir este mes.
Una tristeza latente me acompaña.
Digo latente porque está ahí, esa trisiteza.
Ahí para salir en algún momento del día o de la semana, para recordarme que ya no está.
Que ya no estará.
Pensaba que era eterna.
Que siempre estaría ahí cuando nos hicieramos un espacio para visitarla.
Pero no.
La bobe decidió. -Sí. decidió- irse a los 91 años.
La muerte tiene esta extraña manera de hacernos doler.
Duele en el tiempo.
Duele en la ausencia.
Duele en el ser que amamos que nos deja...
Y de ella resuenan por estos días y para siempre, en mi cabeza, muchos recuerdos y palabras, y sabores y olores....
y esos besos mojados que de chiquita odiaba.
y sus comidas...
y su ultimo gran consejo... " a la tristeza, guárdela... y por lo otro,... tome vitamina C"
Cuántas tristezas habrá guardado mi bobe...
Y qué intensa decidió vivir su vida...
y entonces puedo entender que sí. Que si respiro hondo, y cierro los ojos, ahí está... cuidándonos como siempre, buenaza y protectora, mi bobe. Con una sonrisa.
Y si respiro un poco más...
la puedo dejar fluir...
liviana.
y confío en ella ciegamente, tanto como siempre...
confío en su sabiduría...
y en que supo irse bien.
Y la dejo ir...
pero con su recuerdo alegre y vivaz.
su energía y su folclore.
y me sonrío entre lágrimas.
Por todos esos pequeños grandes detalles que hacían que ella,
sea tan grande y tan eterna.
27.9.07
21.9.07
TAN LEJOS TAN CERCA .
El Día del Perdón empieza hoy al atardecer.
Todos los años voy al templo en esta ocasión.
Es un día al año en el que con mi familia compartimos un momento de cierto misticismo.
Y para mí siempre es eso. Ir con mi familia, por tradición.
Por desinterés o porque nadie lo explicó, o porque lo dí por sentado, nunca me pregunté de qué se trata realmente.
Hoy. Gracias a la magia de la internet encontré algo de información:
"La Torá dice que el décimo día del mes de Tishrei es “Yom Kipurim” - día de expiación.
Este, es el día del año que Dio-s nos dio para concentrarnos en nuestras acciones, dejar los caminos malos y empezar de nuevo.
El ser humano por sus debilidades necesita un día anual donde tiene chance de reflexionar y mejorarse.
Aún la apariencia triste del día, realmente se considera un día festivo en el cual Dio-s nos perdona .
Por esta razón empezamos el día con la bendición de ‘Shehejeyanu’ agradeciéndole a Dio-s por esta importante oportunidad de renovarnos y corregir nuestros errores.
El primer rezo de Yom Kipur que comienza antes que se ponga el sol, se llama Kol Nidrei – “todas las promesas” La idea de este rezo es para anular todas las promesas del año pasado.
La razón que este rezo de Kol Nidrei sea tan importante es porque queremos entrar a este día del modo mas puro posible y sin promesas pendientes por cumplir.
También nos muestra la importancia de las leyes que tienen que ver con el cuidado de nuestras palabras .
Muchas veces la gente le da menos importancia y realmente son de las mas significativas en la ley judía.
Durante los rezos decimos varias veces el “Viduy”. El concepto de Viduy es para expresar explícitamente las maldades que hemos cometido durante el año. Para merecer el perdón Divino, el primer paso es el reconocimiento. Expresando detalladamente [en el Viduy] lo que fallamos como ser humanos, nos permite avanzar al próximo nivel de mejorarnos y así cambiar para bien. Es por esto que el Viduy, siendo un paso fundamental en nuestro mejoramiento y perdón Divino, forma una parte integral de la Tefilá de Yom Kipur y se repite muchas veces.
Al final de Yom Kipur se dice el rezo llamado “Neila” o “Cierre”. Se llama así porque se dice al final del día cuando se cerraban las puertas del Templo y es también cuando se cierran las Puertas del Cielo. En este momento Dio-s culmina el Juicio y sella el veredicto final.
Es por esto que en estas súplicas ya no pedimos que nos Inscriba en El Libro de la Vida sino que nos Selle en él." (...)
Me la paso más afuera que adentro. Desde que nació Gea y camina, se trata de perseguir sus antojos. (Un año llegó a pedirme que le comprara 3D y coca cola a los gritos, en medio de una multitud que ayunaba. -Obvio al año siguiente le dí de comer ANTES de ir al templo-)
Cada año llegamos peleando con mi mamá porque "se nos hace tarde para el Kol Nidrei"
Cada año espero que Gea desfile, como todos los niños, con una velita en la mano. Y todos los años me quedo yo, única adulta, con la velita y entre todos los niños.
Cada año me emociono y lloro y me abrazo a mis seres queridos.
Seguramente este año sea parecido a todos los años.
Creo que voy entendiendo de qué se trata. Esta, como tantas festividades, siempre tienen un significado que trasciende lo religioso.
Así de sencillo.
Esta festividad nos habla de la importancia de la palabra. De la promesa.
De la importancia de hacernos responsables de lo que decimos y hacemos.
De mirarnos a nosotros mismos y no a los otros.
De reconocer que cometemos errores.
De aprender a pedir perdón. De perdonarnos a nosotros mismos.
De agradecer por estar vivos y por llegar y compartir este momento con nuestros seres queridos.
Y qué sabiduría inmensa que el mensaje sea que siempre, si fallamos, podemos volver a empezar. De eso se trata.
Quizás, ser una buena persona sea eso.
Busquemos serlo, entonces. Todos los años. Como cada año.
Jatimá tova!
(que seas sellado en el libro de la vida...)
18.9.07
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