12.6.10

PARODIA

No sé quién escribió esto, pero me pareció muy "didáctico"..

Ahi va:


Con todo respeto a mis hermanos y hermanas católicas:
"Matrimonio entre gente rara "

Estoy completamente a favor del permitir el matrimonio entre
católicos. Me parece una injusticia y un error tratar de impedírselo.

El catolicismo no es una enfermedad. Los católicos, pese a que a
muchos no les gusten o les parezcan extraños, son personas normales y
deben poseer los mismos derechos que los demás, como si fueran, por
ejemplo, homosexuales.

Soy consciente de que muchos comportamientos y rasgos de caracter de
las personas católicas, como su actitud casi enfermiza hacia el sexo,
pueden parecernos extraños a los demás. Sé que incluso, a veces,
podrían esgrimirse argumentos de salubridad pública, como su peligroso
y deliberado rechazo a los preservativos. Sé también que muchas de sus
costumbres, como la exhibición pública de imágenes de torturados
escarnecidos con coronas de espinas y otras, pueden incomodar a
algunos.

Pero esto, además de ser más una imagen mediática que una realidad, no
es razón para impedirles el ejercicio
del matrimonio.

Algunos podrían argumentar que un matrimonio entre católicos no es un
matrimonio real, porque para ellos es un ritual y un precepto
religioso ante su dios, en lugar de una unión entre dos personas.
También, dado que los hijos fuera del matrimonio están gravemente
condenados por la iglesia, algunos podrían considerar que permitir que
los católicos se casen incrementará el número de matrimonios por "el
qué dirán" o por la simple búsqueda de sexo (prohibido por su religión
fuera del matrimonio), incrementando con ello la violencia en el hogar
y las familias desestrucuturadas. Pero hay que recordar que esto no es
algo que ocurra sólo en las familas católicas y que, dado que no
podemos meternos en la cabeza de los demás, no debemos juzgar sus
motivaciones.

Por otro lado, el decir que eso no es matrimonio y que debería ser
llamado de otra forma, no es más que una forma un tanto ruín de
desviar el debate a cuestiones semánticas que no vienen al caso:
Aunque sea entre católicos, un matrimonio es un matrimonio, y una
familia es una familia.

Y con esta alusión a la familia paso a otro tema candente del que mi
opinión, espero, no resulte demasiado radical: También estoy a favor
de permitir que los católicos adopten hijos.

Algunos se escandalizarán ante una afirmación de este tipo. Es
probable que alguno responda con exclamaciones del tipo de "¿Católicos
adoptando hijos? ¡Esos niños podrían hacerse católicos!".

Veo ese tipo de críticas y respondo: Si bién es cierto que los hijos
de católicos tienen mucha mayor problabilidad de convertirse a su vez
en católicos (al contrario que, por ejemplo, ocurre en la
homosexualidad), ya he argumentado antes que los católicos son
personas como los demás.

Pese a las opiniones de algunos y a los indicios, no hay pruebas
evidentes de que unos padres católicos
estén peor preparados para educar a un hijo, ni de que el ambiente
religiosamente sesgado de un hogar católico sea una influencia
negativa para el niño. Además, los tribunales de adopción juzgan cada
caso individualmente, y es precisamente su labor determinar la
idoneidad de los padres.

En definitiva, y pese a las opiniones de algunos sectores, creo que
debería permitirseles también a los católicos tanto el matrimonio como
la adopción.
Exactamente igual que a los homosexuales.

22.9.09

Stranger than fiction...

...Sometimes, when we lose ourselves in fear and despair, in routine and constancy, in hopelessness and tragedy, we can thank God for Bavarian sugar cookies. And, fortunately, when there aren't any cookies, we can still find reassurance in a familiar hand on our skin, or a kind and loving gesture, or subtle encouragement, or a loving embrace, or an offer of comfort, not to mention hospital gurneys and nose plugs, an uneaten Danish, soft-spoken secrets, and Fender Stratocasters, and maybe the occasional piece of fiction. And we must remember that all these things, the nuances, the anomalies, the subtleties, which we assume only accessorize our days, are effective for a much larger and nobler cause. They are here to save our lives. I know the idea seems strange, but I also know that it just so happens to be true...

16.7.09

Aquellas pequeñas cosas

Recordarlo cortando el pasto. En zunga y sombrero de paja.
Cualquier zunga. la de ocasión. La de cebra con cierre o esa azul y roja. La mas vieja.
Porque nos enseñó a nadar sin pedagogía. Tirandonos al agua. aunque le dejáramos arañazos del miedo.
Por preguntar como estoy del ukelele
y vivar la ura.
Por los mishiguenes, los primeros corpiños y los chupetín bolita.
Por esos veranos. O los inviernos de pedo en sueño sin dueño...
Por saludar con palmadas en la espalda. Fuertes para que duela. y fuertes para dar el cariño a su forma. Firme.
Porque fue un obvervador. Tan observador, que sabía antes que uno mismo lo que iba a pasar.
Por el arroz con hígado y hongos.
Por las paellas.
Por enseñarme a cocinar el calamar.
Por mostrar el trasero cada vez que se le antojaba.
Porque su casa era la casa de quien quisiera entrar. Si el quería...
Por las fiestas de carnaval. En especial esa. La de la lambada.
Por la humita colectiva.
Por los remolinos en la pileta.
Por hacernos "pescar" los doguis un día de inundación y tormenta.
Por decirme mesita de luz, roperito, heladerita.
Por preguntarme por qué tan flaca.
Por hacer de guardaespaldas para intimidar a alguien no grato.
Por sus frases célebres.
Porque era un duro. Pero lloraba con una canción de Serrat.
Porque le gustaba Charles Aznavour.
Porque se llevó el secreto para ganar al burako.
Porque nos enseñó que uno puede reirse de todo.
Porque era un docente de pura cepa. En su trabajo y fuera de el.
Porque fue fiel y leal.
Porque era imposible, inevitable pasar por su vida sin quedar marcado por algo.
Porque era grande.
y Bueno. Aunque se empeñara en demostrar lo contrario.
Porque nos quería como un padre. Y estuvo en todas nuestras etapas.
Porque era irrefutable.
Y así se fue. Fulminante. Sin darnos tiempo a reaccionar.
"...y a laváse el culo doctor..." diría...



Uno se cree, que las mató
el tiempo y la ausencia
pero su tren
vendió boletos de ida y vuelta,

Son aquellas pequeñas cosas
que nos dejó tiempo de rosas
en un rincón,
en un papel
o en un cajón.

Como un ladrón,
te acechan detras de la puerta
te tienen tan a su merced
como hojas muertas

y que el viento arrastra allá o aquí...
que te sonríen tristes y
nos hacen que, lloremos cuando
nadie nos ve.